
“Con estos soldados y todo su ejército, partió hacia Balá de Judá para trasladar de allí el arca de Dios, sobre la cual se invoca su Nombre, el nombre del Señor de los Ejércitos que reina entre los querubines.” (2 Samuel 6:2 ).
Piensa en cómo funciona un cajero automático. Sólo puedes retirar lo que previamente ha sido depositado. Si no hay nada en la cuenta, nada puedes sacar. De la misma manera, no puedes seguir dando amor, misericordia, sabiduría, fe y fortaleza si la presencia de Dios no te está llenando primero. Muchos de nosotros estamos agotados no porque estemos haciendo demasiado, sino porque estamos tratando de dar lo que no tenemos.
El problema no es que la presencia de Dios no esté disponible, sino que muchas veces tratamos como común lo que debería considerarse santo. Vivimos en una época en la que hay muy poco respeto, o si prefieres santa reverencia, por las cosas que más le importan a Dios. Su nombre se usa con ligereza. Su presencia se aborda sin profundidad. Su santidad a menudo compite con las distracciones que nos rodean. Cuando perdemos nuestro sentido de asombro y reverencia, perdemos nuestra sensibilidad ante la presencia de Dios. Las Escrituras nos recuerda que “el temor del Señor es el principio de la sabiduría.” Y es que, sin reverencia, la adoración es una rutina y una fe superficial.
La presencia de Dios no es algo que debamos manejar, apresurar o controlar. Él nos invita, abierta y permanentemente, a una relación más profunda. Nos llama a bajar el ritmo, a hacer espacio y a vivir con una conciencia santa, sabiendo que Él está cerca. Cuando Su presencia llena tu vida, transforma lo que fluye de ti. Te vuelves menos apresurado, más atento. Estás alineado con lo que realmente es importante. Así que, detente y examina tu vida con honestidad. Decide reducir la velocidad y crear, intencionalmente, espacio para la presencia de Dios. Permite que Dios te llene de Su presencia para que lo que salga de ti refleje Su corazón.
UN DESAFÍO AUDAZ:
Esta semana, elige recibir antes de dar. Separa intencionalmente un tiempo libre de distracciones y llénalo de la presencia de Dios. Pregúntate con honestidad: ¿Estoy acudiendo a Dios sólo cuando lo necesito, o lo estoy buscando cada día?
ORACIÓN:
Señor, perdóname por las veces en que he pasado por alto Tu presencia o he tratado lo espiritual como si fuera ordinario. Reconozco cuánto dependo de Ti. Te ruego que me llenes nuevamente, para que mi vida no avance desde el agotamiento, sino desde Tu plenitud. Restaura en mí el asombro por Tu santidad y enséñame a habitar reverentemente en Tu presencia cada día. En el nombre de Jesús, amén.

En el Instituto Bíblico Moody estamos en el receso de primavera. Así que, me encuentro recordando en estos días cómo comenzamos el semestre. Antes de comenzar clases, pensar en las fechas de los exámenes y en las largas noches de estudio, empezamos de rodillas, consagrando el semestre a Dios. Así reconocimos que la verdadera formación no comienza con trabajo y esfuerzo, sino rindiendo nuestra voluntad ante la de Dios. Ese momento marcó el tono para cada estudiante y docente. Dios es quien forma los corazones, aclara el llamado y nos sostiene para la obra que está por delante.
Mientras nuestros estudiantes hacen una pausa durante este breve receso, mi oración por ellos sigue siendo la misma: Que Dios continúe Su obra transformadora en sus vidas y los sostenga hasta el final. Oro para que regresen fortalecidos en la fe, valientes ante los desafíos y anclados con firmeza en los propósitos de Dios. Oremos para que, más allá del avance académico, Dios los moldee para vivir plenamente en la misión que Él les ha confiado.
Un estudio devocional de 30 días con Mark Jobe
Como seguidores de Cristo, nuestra fe es esencial para saber quiénes somos. En Pasos Audaces tenemos como objetivo principal ayudarte a avanzar firmemente en tu caminar con Dios, paso a paso.
Es por eso que, junto a todo el equipo de Hoy en la Palabra, hemos creado Pasos Audaces con Jesús, un estudio devocional de 30 días. Con este nuevo recurso podrás conocer las perspectivas que el Dr. Mark Jobe ha desarrollado en su larga trayectoria pastoral. Además de ser el actual presidente del Instituto Bíblico Moody, Mark es anfitrión del programa de radio Pasos Audaces. Esta reflexión devocional diaria te ayudará a mantener tu mente centrada en la Palabra de Dios y tus ojos enfocados en Cristo. Confiamos que tu corazón se renueve y tu fe se fortalezca, a medida que caminamos juntos en este desafiante viaje de 30 días.