
“En cuanto dijeron al rey David que por causa del arca el Señor había bendecido a la familia de Obed Edom y toda su hacienda, David fue a la casa de Obed Edom y, en medio de gran algarabía, trasladó el arca de Dios a la Ciudad de David.” (2 Samuel 6:12).
Recuerdo una vez cuando estaba enseñándole a mi hijo, que tenía cuatro años, a orar. Le dije algo muy sencillo: “…solo repite después de mí”. Empezamos y él iba diciendo cada palabra con mucho cuidado, hasta que de repente agregó algo totalmente suyo. Dijo: “… y Dios, asegúrate de decirle que también es muy guapo”. No pude evitar reírme. Pero ese momento tan simple me dejó una lección profunda. Así es como aprendemos a adorar. Nadie empieza sabiendo exactamente qué decir ni cómo hacerlo bien. Aprendemos mirando, imitando, probando y creciendo con el tiempo. La adoración nace en lo cotidiano, en momentos imperfectos pero honestos. Dios no está buscando palabras elaboradas, está buscando un corazón dispuesto. Y muchas veces se deleita más en esas oraciones sencillas, incluso infantiles, que en los discursos más largos.
En 2 Samuel 6 vemos al rey David con un deseo genuino y apasionado por la presencia de Dios. Él anhelaba que el Arca del Pacto llegara a Jerusalén porque sabía que representaba la cercanía real de Dios con Su pueblo. Pero en medio de ese entusiasmo, algo salió mal. No hicieron las cosas como Dios había establecido. Cuando Uza extendió la mano para sostener el arca, cayó muerto y todo se detuvo de golpe. Fue un momento duro, desconcertante, que marcó a todos. Dios estaba recordándoles algo esencial. Su presencia no es algo común ni trivial. Él es santo. David tuvo que detenerse y aprender una lección clave. La adoración no se trata solo de emoción ni de buenas intenciones. Se trata de honrar a Dios según Sus caminos, no los nuestros. No podemos acercarnos con descuido ni tratar Su presencia como algo ordinario. La verdadera adoración vive en un equilibrio sano, cercanía sin irreverencia, intimidad sin ligereza. Dios nos invita a acercarnos, sí, pero siempre recordando quién es Él.
Lo hermoso es que David no se quedó paralizado por el miedo ni atrapado en la frustración. Aprendió, se ajustó y volvió a abrir espacio para la presencia de Dios, esta vez de la manera correcta, llevándola sobre los hombros de adoradores. Y cuando lo hizo, la alegría regresó y la bendición llegó detrás.
Con nosotros pasa lo mismo. Cuando hacemos espacio para la presencia de Dios en nuestra vida, a través de la oración, la alabanza y un corazón que le honra, algo empieza a ordenarse por dentro. No solo Su presencia se manifiesta, también cambia nuestra perspectiva, nuestra postura y el rumbo que tomamos. Tú eres portador de Su presencia, y Su presencia siempre se mueve mejor sobre los hombros de la alabanza.
DESAFÍO AUDAZ
Esta semana, decide crear espacio de manera intencional para la presencia de Dios en tu vida diaria. Permite que tu hogar, tu automóvil y tus momentos de quietud se conviertan en lugares de adoración. Eleva tu voz, humilla tu corazón y practica honrar a Dios no solo de vez en cuando, sino como un estilo de vida constante. Recuerda: cuando haces espacio para Su presencia, Él viene… y transforma todo.
ORACIÓN
Señor, enséñame a adorarte en espíritu y en verdad. Perdóname por las veces en que me he acercado a Ti con ligereza o sin la reverencia que Tu santidad merece. Ayúdame a honrarte en cada encuentro con Tu presencia. Muéstrame cómo hacerte espacio en cada área de mi vida, para que mi corazón, mi hogar y mis hábitos reflejen cuánto vales Tú. Hoy elijo llevar Tu presencia con alabanza y caminar consciente de que Tú vas conmigo. En el nombre de Jesús, amén.

¡Buenas noticias! Los estudiantes de Moody pueden, una vez más, ejercer la docencia en las Escuelas Públicas de Chicago (CPS). Tras meses de oración, perseverancia y diálogo constructivo, Moody ha llegado a un acuerdo con la Junta de Educación de Chicago que no solo restablece la participación de nuestros estudiantes en las aulas de las CPS, sino que también reafirma nuestros derechos constitucionales como institución cristiana. Agradecemos profundamente a todos los que nos acompañaron con sus oraciones, palabras de ánimo y apoyo a lo largo de este camino. Celebramos que las CPS hayan reconocido las convicciones religiosas de Moody en materia de contratación y nos hayan restituido como socio universitario oficial. Esto no es solo una victoria para Moody, sino un recordatorio alentador de que las instituciones confesionales pueden permanecer fieles a su misión mientras continúa sirviendo con excelencia a su comunidad. Damos gracias a Dios por Su fidelidad en cada paso del camino.
Un estudio devocional de 30 días con Mark Jobe
Como seguidores de Cristo, nuestra fe es esencial para saber quiénes somos. En Pasos Audaces tenemos como objetivo principal ayudarte a avanzar firmemente en tu caminar con Dios, paso a paso.
Es por eso que, junto a todo el equipo de Hoy en la Palabra, hemos creado Pasos Audaces con Jesús, un estudio devocional de 30 días. Con este nuevo recurso podrás conocer las perspectivas que el Dr. Mark Jobe ha desarrollado en su larga trayectoria pastoral. Además de ser el actual presidente del Instituto Bíblico Moody, Mark es anfitrión del programa de radio Pasos Audaces. Esta reflexión devocional diaria te ayudará a mantener tu mente centrada en la Palabra de Dios y tus ojos enfocados en Cristo. Confiamos que tu corazón se renueve y tu fe se fortalezca, a medida que caminamos juntos en este desafiante viaje de 30 días.