This site uses cookies to provide you with more responsive and personalized service and to collect certain information about your use of the site.  You can change your cookie settings through your browser.  If you continue without changing your settings, you agree to our use of cookies.  See our Privacy Policy for more information.

Print.Print
Print Print
Print
Print.Print
Print
Print.Print
Print
Print.Print
Print
Print.Print
Print

Templo de Dios

3 de septiembre del 2021 | 1 Corintios 3

Los discípulos de Jesús se maravillaron al ver el templo de Herodes en Jerusalén. Una vez, cuando salían del recinto del templo, uno de los discípulos de Jesús dijo: “–¡Mira, Maestro! ¡Qué piedras!¡Qué edificios! –¿Ves todos estos grandiosos edificios? – respondió Jesús–.  No quedará piedra sobre piedra; todo será derribados” (Marcos 13:1–2).

Pablo probablemente escribió 1 Corintios alrededor del año 55 d.C., quince años antes de que se cumpliera la predicción de Jesús. Pero ya estaba claro que se había producido un cambio fundamental. La muerte de Cristo en la cruz había cumplido la ley del Antiguo Testamento e hizo que todos sus sacrificios fueran superfluos (Hebreos 10:1–18). En el pasaje de hoy, Pablo está hablando de un nuevo templo, que es la iglesia. Dios es su último constructor y Él trabaja a través de siervos escogidos (1 Corintios 3:10–15).

Pablo mezcla metáforas en este pasaje y describe la iglesia como un campo donde uno planta y otro cosecha. Su punto es sencillo. Él advierte a todos los que trabajan en nombre de Dios que hagan su trabajo con cuidado. Asimismo, advierte a los que se benefician de estos obreros que comprendan que son simplemente siervos “según lo que el Señor le asignó a cada uno” (v. 5).

La advertencia de Pablo es especialmente relevante en la cultura actual de adoración de celebridades. En los últimos años, hemos visto la trágica caída de varios líderes notables cuyo estatus de celebridad los hizo vulnerables. Debido a su estatus, llegaron a verse a sí mismos como casos especiales. La iglesia fue cómplice de esto al no responsabilizar a esos líderes y al no explicar su comportamiento. La iglesia se daña cuando sus miembros son críticos y no tienen en alta estima a sus líderes. Es igualmente dañino cuando los creyentes olvidan que sus líderes son simplemente siervos y los tratan de una manera idealista.

  • Ora hoy por los líderes de tu iglesia. Pídele a Dios que los anime en su ministerio y los mantenga fieles. Considera enviar a tu pastor u otro líder de la iglesia un correo electrónico o una nota de agradecimiento por todo lo que hacen.

 

John Koessler

 

 

 

POR EL DR. JOHN KOESSLER

 
      El Dr. John Koessler, fue profesor emérito del Instituto Bíblico Moody, en el departamento de Teología Aplicada y Ministerio Eclesial. John y su esposa, Jane, viven en el estado de Michigan. Escritor prolífico, los libros del Dr. Koessler incluyen Dangerous Virtues: How to Follow Jesus When Evil Masquerades as Good (Moody Publishers), The Radical Pursuit of Rest (InterVarsity), The Surprising Grace of Disappointment (Moody) y True Discipleship (Moody). John es también uno de los editores y columnistas de Today in the Word  


Today in the Word (en inglés)

Encuentra más recursos en inglés. Today in the Word te proporciona herramientas que te ayudarán a profundizar en tu estudio de las Escrituras.

Dona ahora a TITW


Septiembre | Hoy en la palabra

D L M M J V S
      1 2 3 4
5 6 7 8 9 10 11
12 13 14 15 16 17 18
19 20 21 22 23 24 25
26 27 28 29 30    
< Agosto 31 Octubre 1>