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Las recompensas de la generosidad

26 de septiembre del 2021 | 2 Corintios 9

Según una historia apócrifa, cuando alguien le preguntó a John D. Rockefeller cuánto dinero es suficiente, respondió: “Solo un poco más”. El pasaje de hoy revela que el secreto de la ofrenda cristiana no es la cantidad de dinero que uno tiene, sino la conciencia de la generosidad de Dios. Aquellos que dan reconocen que Dios ha provisto todo lo que poseen (v. 10). Nuestra ofrenda comienza con el regalo de Dios que nos ha dado.

En estos versículos, Pablo describe las marcas de la ofrenda motivada por el Espíritu. Primero, se ofrece gratuitamente. El versículo 7 explica: “Cada uno debe dar según lo que haya decidido en su corazón, no de mala gana ni por obligación, porque Dios ama al que da con alegría”. Si pensamos que al dar podemos manipular a Dios para que nos dé más, nos hemos equivocado. Sin embargo, Pablo señala que aquellos que dan encontrarán que Dios también proveerá para ellos (vv. 8–11).

En segundo lugar, el objetivo de las ofrendas cristianas no es la prosperidad, sino la alabanza. Damos para que las necesidades de los demás sean satisfechas y Dios reciba la gloria (vv. 12–13). Pablo describe a los cristianos que dan como canales de generosidad divina. Aunque el dinero puede pasar por nuestras manos, en última instancia, es Dios quien está dando.

En tercer lugar, aquellos que están en el extremo receptor también tienen algo que ofrecer. Aunque es posible que no puedan contribuir económicamente, pueden responder con oraciones de agradecimiento (v. 14). Nuestra generosidad no se limita al dinero. Aunque el dinero es importante, muchas de las necesidades de las personas se encuentran fuera del ámbito financiero. Necesitan amistad o aliento. También podemos ser generosos con nuestro tiempo, nuestras alabanzas y nuestras oraciones.

  • La mayor recompensa de dar no se mide en rendimiento financiero. Es que llegamos a ser un canal de la generosidad de Dios hacia los demás. Como dice la vieja canción, “Nada más que Tus canales, Somos por Tu gracia hoy. Mas fluyendo Tú en nosotros, Nos podrás usar, Señor”.

 

John Koessler

 

 

 

POR EL DR. JOHN KOESSLER

 
      El Dr. John Koessler, fue profesor emérito del Instituto Bíblico Moody, en el departamento de Teología Aplicada y Ministerio Eclesial. John y su esposa, Jane, viven en el estado de Michigan. Escritor prolífico, los libros del Dr. Koessler incluyen Dangerous Virtues: How to Follow Jesus When Evil Masquerades as Good (Moody Publishers), The Radical Pursuit of Rest (InterVarsity), The Surprising Grace of Disappointment (Moody) y True Discipleship (Moody). John es también uno de los editores y columnistas de Today in the Word  


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