This site uses cookies to provide you with more responsive and personalized service and to collect certain information about your use of the site.  You can change your cookie settings through your browser.  If you continue without changing your settings, you agree to our use of cookies.  See our Privacy Policy for more information.

Print.Print
Print Print
Print
Print.Print
Print
Print.Print
Print
Print.Print
Print
Print.Print
Print

Banners, Radio Moody espanol, Hoy en la palabra, TITW-Spanish Banners, Radio Moody espanol, Hoy en la palabra, TITW-Spanish

Disciplina y justicia

26 de septiembre del 2022 | Hebreos 12:1–13

Mi amigo Jaime solía era entrenador personal. A menudo publica fotos de sí mismo haciendo ejercicio en las redes sociales. Incluso cuando está trabajando duro, por lo general está sonriendo. Si la mayoría de nosotros estuviéramos en su lugar, probablemente no lo estaríamos. El entrenamiento requiere disciplina, y la disciplina puede ser incómoda.

En la lectura de hoy, el autor del libro Hebreos compara la experiencia de un atleta con la de los discípulos de Cristo. Señala que hay dos tipos de disciplina involucradas para ambos. Uno es la disciplina personal requerida para que “corramos con perseverancia la carrera que tenemos por delante” (v. 1). Este es un curso establecido para nosotros por Dios. Él conoce las dificultades que experimentamos y que ha permitido que entren en nuestras vidas para nuestro bien. Un atleta soporta la incomodidad de entrenar para alcanzar una meta deseada. Jesús soportó la cruz “por el gozo puesto delante de Él” (v. 2 LBLA). Debemos hacer lo mismo para no desanimarnos y rendirnos (v. 3).

El otro tipo de disciplina es la correctiva. Este es el tipo de entrenamiento que un padre tiene con su hijo (vv. 5–6). En ambos casos, la experiencia a menudo viene en forma de dificultad (v. 7). No debemos pensar que Dios nos ha abandonado cuando las dificultades entran en nuestra vida. Ocurre justo lo contrario. Estamos entrenando “para nuestro bien, a fin de que participemos de su santidad” (v. 10). Dios mismo es nuestro entrenador personal. Aún mejor, Dios es nuestro Padre amoroso. Su única meta es darnos vida y hacernos más como Su Hijo Jesucristo. No tenemos nada que temer de Él.

La aplicación de los versículos 12–13 emplea un lenguaje figurado que nos anima a ver nuestras dificultades y luchas de manera diferente. Debemos soportar las dificultades con la mirada puesta en Dios.

  • ¿Cómo ves tus circunstancias? ¿Puedes discernir la mano de Dios en ellas? A medida que descubrimos cosas sobre nosotros mismos que necesitan ser cambiadas, debemos someternos a Su disciplina.

 

John Koessler

 

 

 

POR EL DR. JOHN KOESSLER

 
      El Dr. John Koessler, fue profesor emérito del Instituto Bíblico Moody, en el departamento de Teología Aplicada y Ministerio Eclesial. John y su esposa, Jane, viven en el estado de Michigan. Escritor prolífico, los libros del Dr. Koessler incluyen Dangerous Virtues: How to Follow Jesus When Evil Masquerades as Good (Moody Publishers), The Radical Pursuit of Rest (InterVarsity), The Surprising Grace of Disappointment (Moody) y True Discipleship (Moody). John es también uno de los editores y columnistas de Today in the Word  

‚Äč


Today in the Word (en inglés)

Encuentra más recursos en inglés. Today in the Word te proporciona herramientas que te ayudarán a profundizar en tu estudio de las Escrituras.

Dona ahora a TITW


Septiembre | Hoy en la palabra

D L M M J V S
        1 2 3
4 5 6 7 8 9 10
11 12 13 14 15 16 17
18 19 20 21 22 23 24
25 26 27 28 29 30  
< Agosto 31