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Sufrir por Cristo

6 de mayo del 2021 | 1 Tesalonicenses 2:13–16

Cuando Pablo llegó a Tesalónica, presentó el evangelio primero a los judíos en la sinagoga local, como solía hacer. Algunos creyeron, pero otros respondieron con hostilidad, provocando la violencia de la multitud y expulsando al apóstol de la ciudad. Cuando se trasladó a Berea, lo siguieron allí e hicieron lo mismo, aunque muchos de los judíos de Berea más nobles confiaban en Cristo (Hechos 17:1–14).

Esta es una de las razones por las que Pablo escribió específicamente sobre la persecución de los judíos en la lectura de hoy. Los tesalonicenses habían respondido positivamente al evangelio, por lo cual Pablo estaba agradecido. Habían aceptado las buenas nuevas con fe no como un fenómeno meramente humano, sino como la palabra viva y poderosa de Dios. “La palabra de Dios, la cual actúa en ustedes los creyentes” (v. 13; véase también Hebreos 4:12). Como resultado, los creyentes de Tesalónica se habían convertido en un modelo para las iglesias en toda la provincia de Macedonia (1 Tesalonicenses 1:7–8).

Todo esto fue cierto a pesar de la persecución (2:14–16). Así como las iglesias de Judea soportaron el sufrimiento a manos de los judíos, también la nueva iglesia de Tesalónica aguantó el sufrimiento a manos de sus hermanos gentiles. Los enemigos judíos de Pablo probablemente estaban detrás de esto, como lo habían estado antes (Hechos 17:5–9, 13). No se contentaron con detenerse en rechazar el evangelio ellos mismos: trabajaron activamente para impedir que los gentiles ni siquiera lo escucharan, y así “llegan al colmo de su pecado” (v. 16). Aun así, Pablo no odiaba a sus compañeros judíos, ni mucho menos. Aunque enfrentó sus fracasos y pecados directamente, los amaba entrañablemente y anhelaba que fueran salvos (Romanos 10:1–4). Los tesalonicenses podían consolarse con el hecho de que su sufrimiento no era único. Otros creyentes también habían sido perseguidos y, sin embargo, ¡Dios siempre triunfaría!

  • La iglesia de Tesalónica miró a las iglesias de Judea como un modelo a imitar (1 Tesalonicenses 2:14). De la misma manera, las relaciones de discipulado entre creyentes jóvenes y mayores son clave en la iglesia de hoy.

 

 

POR BRAD BAURAIN

   

El Dr. Brad Baurain ha trabajado como escritor y editor de Today in the Word desde 1993. Actualmente, se desempeña como profesor asociado y director del programa TESOL en Moody Bible Institute. Brad tiene el privilegio único de tener un título de cuatro universidades diferentes (incluida Moody). También ha enseñado en China, Vietnam, Estados Unidos y Canadá. Brad y su esposa, Julia, tienen cuatro hijos y residen en Munster, Indiana.


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