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Un sacrificio vivo

20 de febrero de 2021 | Romanos 12:1–8

En la primera estrofa del Soneto I de sus Rimas sacras el escritor español Lope de Vega reflexiona: “Cuando me paro a contemplar mi estado / y a ver los pasos por donde he venido, / me espanto de que un hombre tan perdido / a conocer su error haya llegado”. Ese sentimiento es compartido por muchos que sin conocer la ley, se sienten atrapados en su pecado.

¿Cómo deben adorar a Dios los que no conocieron la ley de Moisés? ¿Qué tipo de sacrificios deberían ofrecer para acercarse a Dios? El mensaje de Pablo, de que los gentiles no necesitaban adherirse a la ley de Moisés para ser aceptados por Dios, planteaba problemas prácticos. También pudiera haber sido importante para algunos gentiles familiarizados con los sacrificios a los ídolos. En el versículo uno, Pablo describe un tipo diferente de ofrenda que verdaderamente agrada a Dios. No solo debemos ofrecer nuestro corazón, Dios pide todo nuestro cuerpo.

El apóstol explica en el versículo 2 como se materializa esa entrega. Ofrecemos nuestros cuerpos como sacrificios vivos cuando somos transformados por la verdad de la Palabra de Dios. La palabra “por lo tanto” vincula esta ofrenda con todo lo que Pablo ha dicho en los capítulos anteriores. Nuestro sacrificio es una respuesta a la gracia que hemos recibido de parte de Dios. No es un intento de ganarnos o mantener nuestra salvación. Aunque nos ofrecemos a Dios, Pablo clarifica que esa entrega se materializa en servimos unos a otros como cuerpo de Cristo. Al igual que el cuerpo humano, donde cada parte cumple una función importante contribuyendo a su bienestar general, los creyentes deben emplear sus capacidades y dones individuales para edificarse unos a otros (vv. 4–8).

  • ¿Sabes cuál es tu don espiritual? Comprender la forma en que Dios te ha dotado para el servicio puede ayudarte a encontrar tu lugar y propósito en el cuerpo de Cristo. Recuerda que “cada miembro está unido a todos los demás” (v. 5). Si no lo sabes, comienza respondiendo estas preguntas: ¿Qué me gusta hacer por los demás? ¿Hay alguna forma de servicio que me atraiga?

 

 

POR EL DR. JOHN KOESSLER

   

El Dr. John Koessler, fue profesor emérito del Instituto Bíblico Moody, en el departamento de Teología Aplicada y Ministerio Eclesial. John y su esposa, Jane, viven en el estado de Michigan. Escritor prolífico, los libros del Dr. Koessler incluyen Dangerous Virtues: How to Follow Jesus When Evil Masquerades as Good (Moody Publishers), The Radical Pursuit of Rest (InterVarsity), The Surprising Grace of Disappointment (Moody) y True Discipleship (Moody). John es también uno de los editores y columnistas de Today in the Word


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