This site uses cookies to provide you with more responsive and personalized service and to collect certain information about your use of the site.  You can change your cookie settings through your browser.  If you continue without changing your settings, you agree to our use of cookies.  See our Privacy Policy for more information.

Print.Print
Print Print
Print
Print.Print
Print
Print.Print
Print
Print.Print
Print
Print.Print
Print

TITW-Spanish, Hoy En La Palabra TITW-Spanish, Hoy En La Palabra

Jesucristo, el siervo prometido

7 de diciembre del 2021 | Isaías 52:13–53:12

Un día, un hombre importante viajaba en un carro por un camino polvoriento. Mientras rebotaba de un lado a otro, estaba intentando a leer las Escrituras. El Señor le dijo a Felipe que se acercara al carro y hablara con el hombre que estaba adentro y que estaba leyendo Isaías 53 (Hechos 8: 26–40). Felipe le preguntó: "¿Entiendes lo que estás leyendo?" El hombre respondió: “¿Cómo puedo? . . . a menos que alguien me lo explique? (vv. 30–31). Felipe le dijo al hombre las “buenas nuevas acerca de Jesucristo” (v. 35), y este funcionario etíope se convirtió en el primer creyente africano en Cristo.

En la segunda mitad de su libro, Isaías espera el regreso de Israel de su exilio (Isaías 40–66). Debido a que el exilio fue el resultado del pecado de Israel, Isaías también predijo

siervo único, Jesucristo, que pagaría el máximo sacrificio por sus pecados y por los pecados de los que vendrán: “Por cargó con el pecado de muchos e intercedió por los transgresores” (53:12).

Este siervo del Señor no luciría impresionante según las normas mundanas (53:2). De hecho, sería despreciado y rechazado por muchos (53:3). Él sería golpeado hasta el punto de parecer inhumano (52:14). A diferencia de Israel, este siervo no sufriría por su propia maldad. En cambio, sufrió por los que habían pecado. “Pero él fue traspasado por nuestras rebeliones, molido por nuestras iniquidades; sobre él recayó el castigo que nos trajo la paz, y por sus heridas fuimos curados” (53:5). El sufrimiento del Señor Jesucristo no fue solo por los pecados de Israel, sino por todas las naciones (52:15).

  • Dios cumplió la promesa de Isaías. Como dijo un comentarista, "Hay una sola frente sobre la que cabe esta corona de espinas". Porque Jesucristo, el siervo sufriente, pagó nuestra deuda, resucitó y conquistó la tumba, ¡tenemos esperanza eterna! Lee Isaías 53:5 y reflexiona profundamente sobre Su sacrificio hoy.

 

 

 

 

POR RYAN COOK

 
     
Ryan Cook es profesor asociado de Antiguo Testamento y Hebreo en Moody Theological Seminary. Ha trabajado en el campo de la educación cristiana y fue pastor en Michigan durante siete años. Ryan, su esposa Ashley y sus tres hijos residen en el noroeste de Indiana.
 

‚Äč


Today in the Word (en inglés)

Encuentra más recursos en inglés. Today in the Word te proporciona herramientas que te ayudarán a profundizar en tu estudio de las Escrituras.

Dona ahora a TITW


Diciembre | Hoy en la palabra

D L M M J V S
      1 2 3 4
5 6 7 8 9 10 11
12 13 14 15 16 17 18
19 20 21 22 23 24 25
26 27 28 29 30 31  
< Noviembre 30 Enero 1>