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Hoy en la palabra Hoy en la palabra

¡Regresemos!

13 de Agosto del 2021 | Oseas 5:15—6:3  

Mientras mi suegra amaba a Jesús y lo perseguía apasionadamente, mi suegro no quería tener nada que ver con Dios, hasta que contrajo un cáncer terminal a la edad de 56 años. Cuando el médico dio el diagnóstico, mi suegro llevó a mi suegra a la capilla del hospital y le dijo: “Vas a tener que ayudarme”. Reconoció que las respuestas eternas solo se podían encontrar en su fe. Pero incluso entonces, no entregó su vida a Cristo. Tres meses antes de morir, finalmente clamó a Dios con humildad. Amablemente, Dios proporcionó alivio a su dolor físico. Pero aún más significativo que eso, Dios transformó su corazón. Pasó sus últimas semanas amando a su familia de formas que nunca había hecho antes.

El pasaje de hoy describe la invitación de Oseas a un punto similar de arrepentimiento. El dolor de la gente no había sido sin sentido; le había abierto los ojos a su posición depravada y al poder sanador que solo se podía encontrar en el Señor. Oseas 6:1–2 expresa tanto la capacidad de Dios como Su disposición para revertir los castigos descritos anteriormente (4:15–5:14). El mismo Dios, que los desgarró descrito con detalle gráfico en el último capítulo, expresa aquí Su anhelo para sanar. “Nos ha despedazado, pero nos sanará” (6:1). El mismo Dios, que los había herido, vendaría sus supurantes heridas. Él reviviría y restauraría y moraría con ellos (v. 2).

Todo lo que se necesitaba para que ocurriera esta hermosa escena era que el pueblo de Dios se volviera de la idolatría, denunciara su dependencia de su propia fuerza militar y lo reconociera como el Señor de todo. Si hacían estas cosas, prometió renovarlos y revivirlos. Nota la hermosa y refrescante promesa del versículo 3.

  • Muchos cristianos han estado orando por un avivamiento desde que comenzó la pandemia de COVID-19, orando para que todo el dolor lleve a nuestra nación al arrepentimiento. El tiempo del Dios de Oseas sigue siendo tan “cierto como sale el sol” y tan vivificante como la “lluvia de primavera” (v. 3).

 

Kelli Worrall

 

 

 

POR KELLI WORRALL

 
      Kelli Worrall es profesora de comunicación y catedrática en el departamento de Música, Artes y Medios del Instituto Bíblico Moody. Es autora de dos libros, uno junto a su esposo Peter. Es graduada de Cedarville University (BA), con estudios de postgrado enTrinity Evangelical Divinity School (MRE) y Roosevelt University (MFA). Ella y su esposo son conferencistas regulares en eventos y retiros. Viven en el noroeste de Illinois con sus dos hijos.  

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