This site uses cookies to provide you with more responsive and personalized service and to collect certain information about your use of the site.  You can change your cookie settings through your browser.  If you continue without changing your settings, you agree to our use of cookies.  See our Privacy Policy for more information.

Print.Print
Print Print
Print
Print.Print
Print
Print.Print
Print
Print.Print
Print
Print.Print
Print

Jesús ora por sí mismo

4 de abril de 2021 | Juan 17:1-5

“¡Cristo ha resucitado! ¡En verdad ha resucitado!” Ase es el saludo de millones de creyentes alrededor del mundo en este Domingo de Resurrección. Pero, es más que un saludo. Es una proclamación de lo que le sucedió al Salvador del mundo que entregó Su vida por ti y por mí. Gracias a Su resurrección, Dios el Hijo es glorificado, así como glorificó al Padre.

Nuestro texto de hoy es el comienzo de lo que históricamente se conoce como la Oración Sacerdotal. Jesús oró a Su Padre celestial para que Él mismo fuera glorificado. No está orando por una disposición narcisista y el deseo de elogios banales. Más bien, la oración de Cristo es que Él sea glorificado para que Él pueda glorificar al Padre (v. 1). Jesús tiene claro que Su vida, muerte y resurrección son para dar a conocer al Padre.

Esta oración de Jesús muestra que Su prioridad era aprovechar cada oportunidad que tenía para glorificar a Dios el Padre. ¿Qué significa “glorificar” a alguien o algo? La palabra puede tener varios significados, pero en esencia, “glorificar” significa magnificar, celebrar, mostrar la  excelencia y honrar algo. En estos días es muy fácil ser testigo de “glorificaciones”. A menudo, glorificamos a los actores y actrices por su actuación en el escenario. O glorificamos a los atletas en el campo después de una jugada. Glorificamos a nuestros hijos y nietos después de un pequeño logro personal.

Sin embargo, la gloria que le damos a Dios debería ser muy diferente. Cristo glorificó a Su Padre al ser obediente a la voluntad de Su Padre. Él entregó su vida a la voluntad de Su Padre y como resultado, se nos da una nueva vida en Él. Nosotros también debemos glorificar a nuestro Padre celestial escuchando y obedeciendo Su voluntad

  • ¿Qué cosas o personas en tu vida estás glorificando? ¿Reciben más atención y alabanza que tu Padre celestial? Este Domingo de Resurrección, pregúntate cómo puedes traer gloria al Padre.

 

 

POR EL DR. CHRIS RAPPAZINI

   

El Dr. Chris Rappazini es profesor asociado y director de los programas de licenciatura y postgrado en Estudios Pastorales del Instituto Bíblico Moody y del Seminario Teológico Moody. Es el vicepresidente de la Sociedad Evangélica de Homilética. Con anterioridad, fue ministro asociado para la predicación y enseñanza de Southside Christian Church en Spokane, Washington. Chris, su esposa Ashley y sus tres hijos residen en el noroeste de Indiana.


Today in the Word (en inglés)

Encuentra más recursos en inglés. Today in the Word te proporciona herramientas que te ayudarán a profundizar en tu estudio de las Escrituras.

Dona ahora a TITW


Abril | Hoy en la palabra

             
        1 2 3
4 5 6 7 8 9 10
11 12 13 14 15 16 17
18 19 20 21 22 23 24
25 26 27 28 29 30  
< Marzo 31 Mayo 1 >

Radio Moody Entre Amigos